El consumo de aceite es uno de los problemas más comunes en cualquier motor. Puede aparecer tanto en coches con muchos kilómetros como en vehículos prácticamente nuevos. Vamos a ver si se trata de algo normal, si conviene actuar y qué averías pueden estar detrás.
Primero, conviene definir qué se considera realmente consumo de aceite. Si notas que el nivel baja más de 1 litro cada 1000 km, eso ya se puede considerar un problema. Una pérdida de 0,1 a 0,2 litros cada 1000 km es normal, porque una parte del aceite siempre se quema durante el funcionamiento del motor. Existen diseños de motor que admiten un consumo algo mayor (el rotativo 13B-REW es un buen ejemplo), pero son la excepción, no la norma, y responden a la propia arquitectura del motor.
Dicho esto, veamos las causas generales del consumo de aceite. El aceite se puede perder por dos vías:
- Fugas externas de aceite
- Entrada de aceite en la cámara de combustión (lo que se conoce como quema de aceite)
Las fugas externas son fáciles de detectar con una simple inspección visual. Si ves manchas de aceite importantes en el suelo donde aparcas o goteras visibles en el motor, es señal de que hace falta intervenir, porque con el tiempo se puede perder bastante aceite. Este tipo de avería suele resolverse apretando tornillos y tuercas o cambiando retenes y juntas que se han resecado. Si la fuga externa se repite en distintos puntos (por ejemplo, la arreglas en un sitio y aparece en otro), conviene revisar si hay un exceso de presión en el cárter. Esa sobrepresión puede deberse a un aceite con una viscosidad inadecuada, conductos de aceite obstruidos, válvulas de alivio de presión agarrotadas o desgaste de los aros de compresión, que aumenta la presión de los gases en el cárter.
La entrada de aceite en la cámara de combustión (la quema de aceite propiamente dicha) es a lo que la gente se refiere cuando dice que el motor "consume aceite". Puede deberse a dos causas. La primera es la entrada de aceite por el desgaste de las guías o retenes de válvula. La segunda es el desgaste o gripaje del conjunto pistón-cilindro. Vamos a verlas por separado.
La entrada de aceite por los retenes de válvula ocurre cuando se pierde la estanqueidad entre el retén y el vástago de la válvula. Es bastante sencillo comprobar si el aceite entra realmente por esta vía, y hay dos métodos para hacerlo.
- Método 1: tras un trayecto corto, retira una bujía y comprueba si tiene aceite en la rosca. Si es así, hay un 99% de probabilidades de que el aceite esté entrando por los retenes de válvula (por distintos motivos: se han rasgado, endurecido o roto). La lógica es que el aceite de la culata acaba filtrándose hasta la rosca de la bujía.
- Método 2: arranca el coche, déjalo diez minutos al ralentí y después pisa a fondo el acelerador de golpe. Si sale una nube de humo azulado u oscuro una sola vez y después el escape queda limpio, eso apunta a un problema en los retenes de válvula. ¿Por qué funciona este método? Durante el funcionamiento del motor se acumula algo de aceite en la culata para lubricar los mecanismos. Al pisar el acelerador de golpe se genera una depresión muy fuerte en el cilindro, que provoca una succión intensa de la mezcla de aire y combustible.
Si los retenes de válvula están desgastados o en mal estado, esa fuerte depresión que se crea en el cilindro durante la admisión termina arrastrando aceite a través de los retenes dañados. Esa es la lógica detrás de esta prueba.
La reparación de los retenes de válvula no es ni cara ni especialmente laboriosa.
La quema de aceite en la cámara de combustión por desgaste o gripaje del conjunto pistón-cilindro se manifiesta de otra forma, y también se puede diagnosticar con dos métodos:
- Método 1: igual que en la prueba de los retenes, tras un trayecto corto retira una bujía y observa su electrodo. Si tiene un depósito de carbonilla marrón oscuro o negro, es señal de que hay un problema en los retenes de válvula, en los aros del pistón o de que existe un desgaste importante en el cilindro.
- Método 2: con el motor en marcha (preferiblemente al ralentí), pisa el acelerador de golpe y mantenlo así unos segundos. Si sale humo azulado u oscuro de forma continua por el escape, eso señala problemas en los aros del pistón, en el propio pistón o en el cilindro.
La reparación de un problema en los aros del pistón o en el cilindro suele ser bastante cara y laboriosa.
En resumen, el consumo de aceite en un motor puede ser tanto un fenómeno normal (según el diseño del motor) como un problema real. Por eso es importante analizar bien lo que está pasando, estar atento a las señales y sacar las conclusiones correctas.